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jueves, 6 de marzo de 2008

Cambio de perspectiva

Qué diferente que es la perspectiva que uno tiene cuando está de vacaciones. Quizá no nos demos cuenta del cambio que representa, ya que estamos inmersos en nuestra cotidianeidad, pero las cosas que uno hace, ve y experimenta son totalmente diferentes al estar de vacaciones.

Incluso aunque no se trate de una perspectiva óptica en el sentido típico de la palabra, se puede tratar de una visión diferente de la vida. Uno piensa en otras cosas, habla con gente distinta, se reencuentra con familiares que viven lejos, conoce lugares y costumbres que de otra forma jamás hubiese hecho.

Una forma de demostrar este cambio de perspectiva es mediante el contraste de un par de fotos; una de mi puesto de trabajo en el que estoy 8 horas por día, de lunes a viernes; y otra de un hermoso lugar llamado Saltaire, al que tuve la fugaz oportunidad de conocer en mis últimas vacaciones. Y digo fugaz, no porque haya estado de paso o a las apuradas, sino que relativamente hablando el tiempo que tuve para disfrutarlo es ínfimo comparado al resto del año. Extrañamente, lo recuerdo mejor que a mi puesto de trabajo...


lunes, 26 de febrero de 2007

Desde Claromecó

Desde mi infancia, existe un lugar de descanso y recreación, de contemplación y tranquilidad, al que recuerdo siempre con una sonrisa y mucho afecto. Escribo estas líneas desde ese mismo lugar, una fusión de bosque, mar y dunas, apartadas del bullicio urbano.

No recuerdo con exactitud cuántas veces he estado aquí, pero sé que mis padres nos trajeron a mi hermano y a mi por primera vez cuando éramos muy chicos. Ahí teníamos todo el lugar del mundo para jugar, corretear, conocer lugares nuevos, hacer largas caminatas en las que intentábamos encontrar no sé qué. Lo que siempre encontrábamos era diversión.

Luego seguimos viniendo a distintas edades, pasando por la adolescencia, con amigos, y finalmente con mi novia y actual esposa. La primera vez que vine con ella teníamos una carpa muy chica, y pocas comodidades. Pero había mucho amor y ganas de pasarla bien. Esa que fue su primera vez en carpa y por suerte le encantó, aún con aquella tormenta eléctrica en la que nos corría un río por debajo de la carpa, y en la que un rayo partió un árbol cercano con un estruendo indescriptible.

Estoy seguro de que seguiré con esta tradición, que implica para mi una total desconexión de mi trabajo y de las computadoras (sí, estoy escribiendo en papel). Y más aún cuando tenga hijos (situación no muy lejana por cierto), ya que quisiera, sin duda, compartir esto con ellos y con mi esposa...

viernes, 19 de enero de 2007

Mentalidad de Vacaciones

Será que ya estoy tan cerca de irme de vacaciones, esas dos semanas tan esperadas del año en las que uno cree que puede descansar de todo el cansancio acumulado del año, que cada situación en la que me encuentro la asemejo y convierto mentalmente en algún momento agradable de mis vacaciones anteriores. Anteayer, por ejemplo, el simple hecho de que hubiese viento fuerte y constante acá en Capital Federal (Buenos Aires - Argentina) me hizo trasladarme, mientras almorzaba con mis compañeros de trabajo, a las extensas y tranquilas playas de Claromecó, en donde he pasado la mayoría de las vacaciones de mi vida.